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El ghetto de Varsovia


En los terribles años de Yezhov pasé 17 meses en las colas de las cárceles de Leningrado. En una ocasión, alguien, de alguna manera, me reconoció. Entonces, una mujer de labios azules que estaba tras de mí, quien, por supuesto, nunca había oído mi nombre, despertó del aturdimiento en que estábamos y me preguntó al oído (…):

-Y esto, ¿puede describirlo?

Y yo dije: 

-Puedo.

Entonces algo parecido a una sonrisa asomó por lo que antes había sido su rostro.


1 de abril de 1957, Leningrado

Anna Ajmátova, Réquiem, En lugar de prefacio,

La poeta rusa Anna Ajmátova (1889-1966) escribió Réquiem entre los años 1935 y 1940, luego de la muerte de toda su familia bajo el régimen de Stalin.


El ghetto de Varsovia, el mayor sector de concentración de personas judías del Holocausto, fue creado en los tiempos de la ocupación de la Alemania Nazi, durante la II Guerra Mundial. Funcionó desde 1940 hasta 1943 en el centro de la capital polaca. Allí, llegaron más de 400.000 personas, aproximadamente el 30% de la población de Varsovia. Se encontraban hacinados en un espacio equivalente al 2,4% de la superficie total de la ciudad. En la misma zona fueron confinados además de los judíos polacos, otras personas deportadas de diversos países europeos. La ración de comida que les entregaban los alemanes era oficialmente de 180 calorías por persona y por día, cuando la de los polacos era de 1.800 y la de los alemanes de 2.400. Un muro de tres metros de altura y 18 kilómetros de largo los separaba del resto de la ciudad, donde vivían los polacos católicos. Para los que sobrevivían al infierno, fue un lugar transitorio hasta su traslado en tren hacia Treblinka, campo de exterminio ubicado al noroeste de Polonia.

Los restos de lo que fuera el ghetto se encuentran esparcidos en una zona circunscripta a algunos barrios. Aún subsisten algunos edificios de varias plantas con sus vidrios rotos y portones con cadenas y candados, paredes, paredones y calles perdidos como fantasmas, entre complejos, barrios o zonas más modernas, todas céntricas. El muro del ghetto demarcado en el suelo atraviesa silencioso la vereda del imponente Palacio de la Cultura y la Ciencia, que se levanta majestuoso con su monumental arquitectura del realismo socialista, sitio de referencia cultural obligada para locales y foráneos. Calles tales como Prozna, Zielna, Zlota, Chmielna y Mala resultan de no fácil localización, -los fantasmas suelen ser escurridizos-, a pesar de la amabilidad de los locales.

Al otro lado del río Vístula, se encuentran las viviendas de las calles Mala y Stalowa, en el barrio Nueva Praga, que fuera locación de la película El Pianista de Roman Polanski. Muchos de estos departamentos, que no se encuentran dentro de los límites del ghetto, aunque corresponden al mismo momento histórico, se encuentran habitados.

Todos. Los vestigios del ghetto, la demarcación del muro, las calles de Nueva Praga, el Museo del Holocausto judío y el Museo de la antigua cárcel poseen el color de la ausencia y completan un conjunto, que congela la sangre.

-Y esto, ¿puede describirlo?

 Y yo dije:

-No puedo.

Un viento helado recorre el cielo gris plomo del ghetto. La noche se instala aquí y allí. Un manto de lluvia cubre aún toda la tierra. “Llevaré luto siempre – ¿me oyes? – por ti, sólo, en el Paraíso” Odysséas Elýtis.



8 de Enero de 2018, Varsovia

Publicado en la Revista FotoargentA, Noviembre 2019

Serie del Día FotoRevista, 24 de enero de 2021


The Warsaw ghetto

In the terrible Yezhov years I spent 17 months in the queues of the Leningrad prisons. On one occasion, someone somehow recognized me. Then, a blue-lipped woman behind me, who, of course, had never heard my name, woke up from the daze we were in and asked me in my ear (...):

-And this, can you describe it?

And I said: 

-I can.

Then something like a smile appeared on what had previously been his face.

April 1, 1957, Leningrad

Anna Akhmatova, Requiem, In lieu of preface,

The Russian poet Anna Akhmatova (1889-1966) wrote Requiem between 1935 and 1940, after the death of her entire family under Stalin's regime.


The Warsaw ghetto, the largest concentration camp for Jews in the Holocaust, was established during the occupation of Nazi Germany during World War II. It operated from 1940 to 1943 in the center of the Polish capital. There, more than 400,000 people arrived, approximately 30% of the population of Warsaw. They were crammed into a space equivalent to 2.4% of the total area of the city. In addition to Polish Jews, other deportees from various European countries were confined in the same area. The food ration given to them by the Germans was officially 180 calories per person per day, while that of the Poles was 1,800 and that of the Germans 2,400. A wall three meters high and 18 kilometers long separated them from the rest of the city, where the Catholic Poles lived. For those who survived the hell, it was a transitory place until their transfer by train to Treblinka, an extermination camp located in northwestern Poland.

The remains of what was once the ghetto are scattered in an area limited to a few neighborhoods. There are still some buildings of several floors with broken glass and gates with chains and padlocks, walls, walls and streets lost as ghosts, between complexes, neighborhoods or more modern areas, all centrally located. The ghetto wall demarcated on the ground silently crosses the sidewalk of the imposing Palace of Culture and Science, which rises majestically with its monumental architecture of socialist realism, a site of obligatory cultural reference for locals and foreigners. Streets such as Prozna, Zielna, Zlota, Chmielna and Mala are not easy to find - ghosts tend to be elusive - despite the friendliness of the locals.

On the other side of the Vistula River are the houses on Mala and Stalowa Streets, in the New Prague neighborhood, which was the location for Roman Polanski's film The Pianist. Many of these apartments, which are not within the ghetto boundaries, although they correspond to the same historical moment, are inhabited.

All of them. The remains of the ghetto, the demarcation of the wall, the streets of New Prague, the Museum of the Jewish Holocaust and the Museum of the former prison possess the color of absence and complete a whole, which freezes the blood.

-And this, can you describe it?

And I said:

-I can't.

An icy wind blows across the lead gray sky of the ghetto. Night settles here and there. A blanket of rain still covers the whole land. "I will mourn forever - do you hear me? - for you, alone, in Paradise" Odysséas Elýtis.


January 8, 2018, Warsaw

Published in FotoargentA Magazine, November 2019.

FotoRevista Series of the Day, January 24, 2021


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